En Mendoza hay muchas formas de conectarte con las aguas del deshielo de los Andes. Para los más aventureros, ofrecemos bajadas de rafting durante todo el año en el área del Río Mendoza, clase III+.

Los rápidos constantes garantizan acción durante todo el descenso. En verano, con mayor caudal, el Río Mendoza arrastra sedimentos y forma pozones y olas, generando rápidos de alta intensidad. En invierno, el caudal baja y permite apreciar las rocas que forman parte del paisaje del lugar.

Las bajadas están guiadas por instructores con experiencia internacional, con Certificación Internacional en Rescate en Aguas Blancas, y cuentan con el acompañamiento de kayakistas de seguridad.